Es feo ser digno de castigo, pero
poco glorioso castigar.
<<Michel Foucault>>
Queridos lectores,
Tras el colapso de nuestra
burbuja inmobiliaria el país se encuentra con un sistema financiero que sigue
siendo insolvente, y una sociedad abrumada por el peso de sus deudas.
El origen de la citada burbuja
estuvo en la especulación sin freno de un sistema financiero que buscaba bonus
y salarios cada vez mayores para sus gestores, la corporatocracia empresarial
(y política, en el caso español), sin responsabilidad legal o patrimonial
alguna por sus actos y decisiones al frente de las entidades que dirigían.
Mientras esto ocurría, los
burócratas miraban para otro lado y hacían dejación de sus responsabilidades
en la regulación.
Pero es también consecuencia de
dos circunstancias únicas de la historia contemporánea. Una de ellas está
transformando el mundo en que vivimos, otra tenía vocación de hacerlo, aunque
ha resultado hasta ahora un sonoro fracaso.
El origen poco publicitado de la burbuja global (y española)
La experiencia ha mostrado que
las burbujas financieras, y el boom de crédito que llevan aparejado, vienen
precedidas por un periodo inusualmente favorable de flujos de capital del
extranjero hacía el país afectado. Una avidez singular de los prestamistas
internacionales por adquirir acciones en la bolsa local, o por prestar ingentes
sumas a la banca local, es decir, un periodo de exuberancia
irracional de capitales flotantes:
La antesala de una crisis bancaria suele caracterizarse por un incremento sostenido en los flujos de capital, lo que Reinhart y Reinhart llaman una “bonanza en el flujo de capital” […] Estos hallazgos en torno a las bonanzas en el flujo de capital coinciden asimismo con otras regularidades empíricas asociadas con los ciclos crediticios. En un estudio sobre los ciclos crediticios en las economías avanzadas y emergentes, desde una perspectiva muy distinta a la apenas expuesta, Mendoza y Terrones muestran que en los mercados emergentes los booms crediticios suelen venir precedidos de oleadas de flujos de capital. [1]








